Cicloturismo por Ventura Mendoza.

Hace cosa de poco mas de 2 años cayó en mis manos una Pinarello Veneto de principios de los '90, después de restaurar lo necesario para que pudiese funcionar para su principal cometido, que en ese momento era poder desplazarme hasta el trabajo y moverme por la ciudad en desplazamientos cortos, volvió a nacer en mi algo que había perdido hace tiempo, el amor a las bicicletas, se que siempre ha estado ahí, pero por alguna razón nunca daba el paso para volver a tener una bicicleta en casa. Poco a poco se me iban quedando cortos los escasos 5kms que hay desde mi casa a mi puesto de trabajo (si voy por el camino largo) y como quien no quiere la cosa cada vez iba vas lejos cuando regresaba del trabajo, de 5kms pasé a 20km y así hasta hoy en día en los que intento hacer unos 150kms semanales, he de decir que no siempre lo consigo jejeje, la cosa es que hoy en día la bicicleta ya no es un medio de transporte cualquiera, hoy en día es mi medio de transporte y también mi deporte principal. 

Salir a entrenar y hacer kilómetros con mi Pinarello se ha convertido en un placer con grato sufrimiento, y tanto es así que el pasado mes de abril me animé a participar en la II Marcha Cicloturista Festival Mueca, quería sentir lo que era rodar en pelotón, y creo que no hay nada como una cicloturista para sentir eso, sentir como se mueve la serpiente multicolor, aprender a rodar dentro de un ente vivo como lo es un pelotón ciclista. 

Y allí me presenté, con mi clásica de acero Columbus y 14 desarrollos, dispuesto a recorrer el norte de Tenerife a través de 70kms, la marcha salía del Puerto de la Cruz y pasaba por Santa Ursula (finalmente por un retraso debido a la pareja de Guardias Civil que nos iba a acompañar nos saltamos Santa Ursula, quedando el recorrido en unos 63kms según mi Strava), La Orotava, Los Realejos, Icod el Alto, La Guancha (donde estaba situado el avituallamiento), San Juan de La Rambla y nuevamente Puerto de la Cruz. Lo primero que me llamó la atención fue ver que era el único con una bicicleta clásica (al final había otra clásica, una Peugeot que me crucé en el recorrido y que no había visto en la salida), ciertamente me imaginaba que habría alguna más, teniendo en cuenta que el ritmo no iba a ser demasiado exigente y que la ciclo se planteaba con cierto animo lúdico siendo el Festival Mueca el principal reclamo, pero no. Por un momento me sentí un poco fuera de lugar, pero enseguida me fui sintiendo mas integrado viendo como la gente se interesaba por la bicicleta y como cada vez éramos mas los que comentábamos el recorrido y hablábamos de cualquier cosa mientras esperábamos que nos dejarán empezar a rodar.

Y así mientras hablamos de sillines Brooks, desarrollos antiguos, pesos de bicicletas y muchas otras cosas que iban saliendo llegó el momento de la salida, enseguida me pegué a la rueda del que iba a ser uno de mis compañeros de ruta Noe Yumar, del Tripto Club de Triatlon (organizadores de la prueba), nada mas enfilar el ascenso desde el Puerto hasta el Mirador de Humbolt ya sabía que me lo iba a pasar en grande, el buen ambiente y buen rollo se mantuvo hasta el final, aunque hubo momentos de sufrimiento en lo que no estaba para estar sonriendo, la subida del Ayto de Los Realejos, el camino de Icod el Alto hasta la Guancha atravesando nubes bajas que hacia que se te congelaran los huesos o la bajada hasta Santa Ursula, ir frenando toda la bajada hace que tus antebrazos se quejen hasta decir basta.

Pero bueno nada que no arreglase un avituallamiento a base de fruta y dulces a mitad de recorrido y al final. Sinceramente sentí lo que había ido a sentir, como era rodar en pelotón, como era una ruta con una bicicleta clásica y sobre todo pasar un domingo rodeado de cultura ciclista. Experiencia que recomiendo al 100%, yo sin duda alguna repetiré y seguiré dando pedales hasta que pueda.
Ventura Mendoza.
on 17:08 by Aythami Quintana |   Edit